sábado, 26 de abril de 2014

El Niño Fariseo.


Una máscara cubrió su rostro durante muchos días y un Rosario dentro de su boca lo mantuvo callado, alejado de los pecados dice él, con tan sólo 14 años, Martín Acosta Serrano fue fariseo durante las celebraciones de los Yaquis en el barrio de El Coloso.

El jovencito, dijo que entre las cosas que más disfrutó de haber sido fariseo, fue preservar su cultura y la convivencia con el resto de sus compañeros en la calle, donde bailaban y pedían dinero por 40 días seguidos.

"Fui fariseo por una manda y por mi papá, porque el todos los años lo hacía, mi máscara fue de un hechicero porque es la que hacia mi papá", explicó el joven.

Después de 40 días de haber portado la indumentaria de fariseo, 
el niño destruyó la máscara que el mismo elaboró y después la quemó.

Según las creencias del menor, conservar la máscara confeccionada con cartón y diferentes telas podría traerle mala suerte, representa la maldad, por eso las queman.

El estudiante de secundaria dijo que el próximo año volverá a enlistarse junto a fariseos de todas las edades, para demostrar su fé durante la Semana Mayor.

Lo primero que quería hacer el pequeño era volver a su casa, darse un baño y regresar a la normalidad, pues durante toda la Cuaresma vivió junto a más de 100 fariseos en una ramada.